¿Cómo y cuándo nace NICA?
Todo empieza en 2019, cuando nuestro tío Rogelio, trabajaba en Nicaragua y nos dio a probar unos kilos que trajó en un viaje. El café era completamente diferente a lo que habíamos probado, fuimos allí vistamos las fincas y nos trajimos los primeros 450 kg de café ya tostados en origen por avión, no sabíamos nada de Café ni de negocio. Ahí Javier hizo su trabajo TFG y vió que había una oportunidad de mercado ya que estaba creciendo el café de especialidad en Europa y en España apenas existía. Cogimos el local más pequeño de todo prosperidad por 300€ al mes y empezamos a vender a vecinos y familiares. Llegó la pandemia, empezamos a vender online y luego montamos nuestra primera cafetería. Luego hicimos curso de tueste y de barista y ahí empezamos a crecer mucho.
¿Por qué era importante para ustedes crear una marca que conectara con Nicaragua y su café?
Principalmente queríamos demostrar que se podía traer diferentes cafés con diferentes perfiles y de muy buena calidad de un origen un tanto desconocido
¿Cuál es el vínculo emocional que os conecta con el origen del café que tostáis?
La verdad que nos gustaría que fuera mayor, tenemos pendiente ir a origen el resto del equipo y conocer todas las fincas y sobre todo a las personas que están detrás de estos proyectos familiares que cultivan tan buen café.

Trabajáis de cerca con pequeños productores. ¿Podríais contarnos una historia concreta que os haya marcado personalmente?
Comenzamos trabajando con un amigo de nuestro tío llamado Alberto Barrios, que nos presentó a pequeñas fincas como la del colibrí Azul y que nos introdujo en este mundo que desconocíamos. Empezábamos comprándolo a penas 10 sacos al año y ahora compramos más de 300 al año y siempre nos recuerda con mucho cariño porque le pedimos muy poca cantidad los primeros 30 meses de vida.
¿Qué buscáis a la hora de seleccionar los cafés que entran en vuestro catálogo?
Con nuestra nueva suscripción de 99 club, buscamos traer un café diferente al mes anterior, que nos sorprenda a nosotros y al cliente, queremos experimentar y descubrir que notas de cata podemos llegar a encontrar con los nuevos cafés.
¿Cómo definís la identidad de NICA a través del tueste?
Creemos que Nica se define como un tostador sin complicaciones, nosotros comenzamos con perfiles muy fáciles de tostar y que creíamos que podían gustar a todo tipo de personas, nuestra idea siempre ha sido traer un café para esa persona que no conoce que es el café de especialidad, tampoco es su pasión, pero sí que le gusta tomar buen café y aprecia la diferencia de uno comercial.
Últimamente si importamos cafés diferentes, más complejos, pero sabemos que ese público es muy reducido, por eso nuestro foco está en ir convirtiendo poco a poco a todo el mundo en un friki del specialty coffee.