¿Cómo describiríais el alma de Kaapeh en términos de diseño?

Kaapeh es esa casa que está idealizada, tiene la decoración justa y la armonía adecuada para pasar un momento de concentración mientras lees tu novela favorita. También tiene la calidez para que una charla con tu amigo que hace mucho que no ves, sea imborrable. ¿Qué emociones o sensaciones queríais despertar al entrar en el local? Hogar, calidez, calma y amor.

¿Qué elementos arquitectónicos o materiales fueron clave para conseguir esa atmósfera que combina calidez, sencillez y modernidad?

Creo que más allá de los materiales, que son importantes, me parece que la combinación de colores e iluminación. Pero, creo que hay tres elementos fundamentales para la identidad de Kaapeh: La mesa principal con la escultura, los estantes de la pared con la decoración y la lampara de diseñador sobre la mesa.

¿Teníais alguna inspiración concreta —otras cafeterías, arquitectura local, diseño escandinavo, japonés, etc.— al conceptualizar el espacio?

La realidad es que, la inspiración, fue tratar de encontrar ese lugar en el que todos desearíamos estar por lo menos en algún momento de nuestras vidas. Un hogar en donde te sientas seguro. Parte del diseño es Mid-Century modern, pero fue mutando a medida que elegíamos el mobiliario.

¿Cómo equilibraron funcionalidad y estética en un espacio que también tiene una fuerte exigencia operativa?

Se pensó y diseñó hasta el último detalle. La barra se pensó, se fueron agregando los artefactos, se volvió diseñar hasta encontrar la mayor usabilidad posible. Después los espacios de salón y próximamente de terraza, se crearon para ser lugares dinámicos y no estáticos. Qué quiero decir con esto, que el mobiliario puede cambiarse a medida que pasen los años teniendo en cuenta las necesidades del local.

La barra en Kaapeh está completamente abierta y sin barreras visuales. ¿Cómo fue el proceso de diseño para conseguir esa fluidez entre barista y cliente?

Cómo digo en la respuesta anterior todo se pensó desde el minuto uno. Barista y cliente no pueden estar separados por una máquina enorme. Modbar nos permite que el cliente sea parte de todo el proceso de producción de su café. Tratamos de crear un espacio donde el cliente sienta confianza y para eso tratamos de crear una barra en la que todo esté a la vista.

¿Qué estudio de interiorismo se encargó de diseñar el espacio?

Trabajamos con una arquitecta que se llama Candelaria Cáceres, ella formó parte de un equipo de trabajo integrado por Guadalupe Cáceres, Gastón García y Mercedes. Este equipo creó la identidad de marca, el diseño de marca, diseño del local… todo básicamente. Obviamente que en todo momento mi hermano Matías y yo formamos parte del proceso con nuestras ideas y sentimientos.

¿Cuál fue el mayor reto (o handicap) al diseñar la barra con Modbar como pieza central? ¿Algo que no anticipasteis y os hizo repensar decisiones?

Gracias a Candelaria fue todo mucho más sencillo, ella se encargó de leer todos los manuales y de diseñar todo a detalle. Más allá de haber pasado por mil revisiones hay detalles que son importantes y se pasaron por alto; cómo la altura de los desagües y tamaño del espacio interior donde se apoyan los motores, pero por suerte lo pudimos resolver. Sin dudas que sin un diseño hecho tan a detalle como el que hicimos, no sé qué hubiera pasado.

¿Cómo influye tener operar con un Modbar en el día a día con los clientes?

Es algo maravilloso, la gente realmente lo aprecia. Disfrutan de ver como se hace su café y con el cuidado con el que se lo trata. Además de ser bellísima.

Para alguien que esté pensando en abrir una cafetería de especialidad e integrar Modbar, ¿qué consejo le daríais desde vuestra experiencia?

Sin duda alguna, que piense muy bien el espacio interior de la barra y que lo primero que se crea es el espacio para los motores, revisar la altura de los desagües y muchas conexiones de energía. Es necesario dedicarle tiempo al diseño de la máquina. También tiene que concientizar al equipo de trabajo que hay que ser limpios y detallistas.