Una introducción a la elaboración de patrones de leche sobre espresso.

 

El arte es una de las formas más importantes de expresión humana que también puede encontrarse en nuestro mundo del café. Algunos dirán que el café es sólo una bebida, no arte. Tenemos opiniones, pero consideres lo que consideres, se necesita mucho tiempo y práctica para crearlo.

Una vez que entendamos cómo controlar la cantidad de aire que entra en la leche durante en el momento de emulsionar, podremos empezar a practicar haciendo microespuma y vertiendo arte en nuestro café.

Para conseguir diseños nítidos y bien formados en las bebidas espresso, la leche debe emulsionarse hasta alcanzar una determinada textura. Esa textura debe parecerse a la consistencia de la pintura húmeda, adherirse a las paredes de la jarra y moverse libremente, sin ser ni demasiado espesa ni demasiado rígida. Esta textura ligeramente más fina hace que las líneas de nuestros diseños sean más limpias, pero también es la razón por la que debemos prestar mucha atención a la altura de nuestra jarra cuando vertemos arte. La punta de la jarra debe estar lo más cerca posible de la superficie del líquido para que empiecen a aparecer las líneas blancas. Cuanto más cerca esté la jarra del espresso, más gruesas serán las líneas, y cuanto más lejos, más finas serán las líneas. Echa un vistazo a nuestro vídeo “cómo emulsionar leche” para obtener más información.

Verter un corazón

El corazón es una buena base para empezar. Combina las habilidades del emulsionado de la leche con las de la posición de la jarra, la velocidad de vertido y el corte. Una vez que domines el corazón, estarás en una buena posición para pasar a diseños más complicados, como el tulipán o la rosetta.

Para empezar, inclina la taza y vierta la leche en el centro del espresso desde unos 7 centímetros por encima de la superficie del espresso. Esto se considera la posición alta.

 

Una vez que el vaso esté ¼ lleno, haz una pausa, inclina el vaso hacia la jarra y deja caer la punta de la jarra lo más cerca posible de la superficie del café sin tocarlo. Esto se considera la posición baja. Sigue vertiendo hacia abajo y hacia el centro de la taza, aumenta la velocidad del vertido y empieza a mover la jarra muy ligeramente de un lado a otro. Dejar caer la jarra a poca altura y aumentar la velocidad de vertido es lo que, en última instancia, permite que la leche “patine” por la superficie y aparezca, en lugar de hundirse  y desaparecer en la bebida.

Cuando la taza esté casi llena, reduce la velocidad de vertido y nivela la taza. Al mismo tiempo, vuelve a subir la jarra y tira un fino chorro de leche recto a través del diseño para rematarlo. Piensa en este movimiento como un ángulo recto. Arriba, luego a través.

 

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Para los que nos dedicamos a esta afición, aprender sobre el café es un viaje que dura toda la vida y todos los que nos rodean pueden disfrutar de los beneficios de esta pasión.

Nos encantaría saber si tienes alguna experiencia personal preparando un café con leche con corazón para alguien de tu vida. Envíanos tus fotos o etiquétanos en Instagram @lamarzoccohome