¿Cómo nació la idea de Drops of Jupiter y qué papel jugó el diseño en su concepción?

La idea nació del deseo de crear un espacio donde la gente pudiera desconectar del ritmo urbano y sentirse como en casa. Desde el principio entendimos que el diseño sería tan importante como la comida o el café —queríamos que el lugar transmitiera calma, apertura y luz.

El local tiene un diseño muy limpio, con mucha luz y materiales cálidos. ¿Qué queríais transmitir con esa estética?

Apostamos por una estética limpia, natural y cálida, con materiales nobles y mucha luz natural, porque creemos que el entorno influye directamente en cómo se vive la experiencia. Nuestro objetivo siempre ha sido crear un ambiente donde cada detalle —desde la textura de la madera hasta la distancia entre las mesas— aporte comodidad y bienestar.

La barra es, sin duda, uno de los puntos más llamativos del espacio. ¿Cómo fue el proceso de diseño y qué buscabais lograr con ella?

La barra es el corazón del espacio. Queríamos que fuera abierta y acogedora, no una barrera entre el barista y el cliente, sino un punto de conexión.

¿Por qué decidisteis incorporar Modbar en la barra?

Por eso elegimos Modbar —su diseño permite que el cliente vea todo el proceso y participe de la experiencia. Nos encanta cómo difumina los límites entre servicio y conversación.

Qué impacto ha tenido Modbar en la relación entre el barista y el cliente?

Gracias a Modbar, la relación entre barista y cliente se ha vuelto mucho más cercana y natural. El diálogo fluye, y eso crea una energía muy especial.

Desde un punto de vista operativo, ¿cómo se integra Modbar en vuestro día a día?

En el día a día, Modbar nos da libertad y flexibilidad operativa. Su diseño minimalista ayuda a mantener la barra despejada, lo que contribuye a la sensación de orden y armonía que buscamos en todo el local.

Qué consejo daríais a quienes están diseñando una nueva cafetería hoy y quieren que el espacio hable tanto como el café?

A quienes diseñan una nueva cafetería hoy, les diríamos: el espacio es tan importante como el café. Piensa en cómo se siente cada persona al entrar, cómo fluye la energía, cómo se comunican los materiales, la luz y el sonido. Un espacio bien pensado puede convertir una buena taza de café en un recuerdo duradero.

Gracias de nuevo por invitarnos a formar parte de vuestro proyecto —es un honor compartir nuestra visión junto a una marca que tanto admiramos.